La Luna que sonríe…

WhatsApp Image 2018-08-18 at 22.33.30El Septiembre del año pasado cuando fuimos al encuentro de familias Spínola en Corteconcepción, no sabíamos aún lo que Dios nos tenía preparados para este pasado curso. Fueron solo dos días de convivencia que nos cambiaron el rumbo. Al escuchar el testimonio de los voluntarios del año pasado, nos dimos cuenta que eso era lo que también queríamos y necesitábamos en nuestra vida.

Jesús al momento habló con Edu y Rebeca para decirles que teníamos que hacer para ser voluntarios , y es que es algo que desde joven había estado rondándole en la cabeza y el Señor se lo estaba poniendo en el camino. Y en cambio a mí los temores y los miedos de una madre, iban acechando mi mente impidiendo ver más allá y poniendo sólo inconvenientes. ¿Cómo nos íbamos a ir a Paraguay de misión con los niños tan pequeños? Lucas aún tenía 2 añitos y medio, y Jimena le faltaba poco para cumplir 7 años.

El periodo de formación en Madrid, y los testimonios de quienes nos lo daban, fue llenando nuestro corazón de oxígeno puro, deseando que llegara el día del mes el cual estábamos todos los voluntarios convocados.

Y así rápido fue pasando el invierno con nuestros quehaceres diarios, de stress , consumismo, dejándonos llevar en una sociedad que nos hacer ser cómodos  a nosotros mismos pero sin pensar en los demás.

Conforme volábamos nuestros nervios a lo desconocido, a lo que viviríamos se tranquilizaron, pues ese es el imán de esta tierra guaraní la tranquilidad y la par que siembran sus gentes.

El 1er  impacto visual con la realidad que nadie quería enfrentarse fue el Bañado, donde se encuentra el colegio de Infantil Marcelo Spínola allí con los más pobres trabajan las Hªs  Máxima, Lola , Nati y la Seño Ramona. Jesús y yo nos miramos y de repente se dio cuenta de mi incomodidad, la pobreza que estamos hartos de ver en la tele no es igual que cuando la ves, la palpas la sientes… y de nuevo mis temores “Señor, que hago aquí con mi familia”.

El viaje con la Hª Máxima, desde Asunción a Ayolas, duró casi 7 horas , un tiempo que nos supo a poco. Escuchar a la Hª nos sirvió para recordar por lo que habíamos venido, y porqué queríamos estar “acá”.

A los días le faltan horas por todo lo que queremos hacer, misionando, dando apoyo escolar, catequesis con la infancia misionera, confirmación, charlas con los que serán pronto laicos Spínola y es que nos dan tantas ganas de empaparnos de esta sabiduría de vida…

Nunca me había emocionado al instante al ver y oler la pobreza, pero esta tarde ha sido distinto.

A 45 minutos de la casa por caminos que parecen que no tienen fin, está Barretokue. Quizás por la lejanía de las casas , la distancia entre unas y otras, escondidas entre la maleza cerca del río. Dos niños gemelos que hace dos años conoció la Hª Angela salen a nuestro encuentro, su mamá no está sólo una niña mayor que los cuida, mientras su mamá sale en busca de algo de plata.

Hace frío mucho frío, el día está nublado y el silencio del lugar roto sólo por los pájaros y las olas del río Paraná. Los pescadores siguen saliendo a buscar su comida y mientras otras barcas están ya varadas en la orilla pues ya mismo llega la oscuridad de la noche cerrada.

Lucas me mira y me dice: “Mamá no llores si esto es muy bonito” y me da un beso. Jimena observa todo y su afán es hablar con los niños que se encuentra, aquí su timidez desaparece y la veo tan feliz…. Jesús me anima diciendo que tenemos que disfrutar de todo lo que vemos, mirando con otros ojos, otra mirada la que desprende de cariño la gente de “acá”. Esas barcas humildes mañana navegarán de nuevo y yo…volveré a verlas alejarse con la alegría de las familias al verlas volver con lo que esta tierra Paraguaya les dará…

WhatsApp Image 2018-08-18 at 22.33.31

La luna se va reflejando en el agua, la luna de la boca sonriente. Mientras que en España está decreciente aquí muestra su mejor sonrisa. Parece como si Dios desde el cielo cada noche les devolviera el beso de buenas noches a cada uno de sus hijos, convenciéndoles de su protección y de que nunca les dejará solos.

Ahora que nos queda una semana para la vuelta, estamos convencidos que como familia ha sido la mejor experiencia que hayamos tenido. Y es que nos han enseñado que desde lo más sencillo el ser humano es donde se encuentra a sí mismo, aceptando la voluntad de Señor cuando nos trajo aquí.

Nos olvidamos de nuestros miedos, nuestra comodidad, para acercarnos a la luz de la verdad.

Y como dice mi hijo “Paraguay ha sido Superguay”.

 

Susana Moreno Moure

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s